lunes, noviembre 21, 2005

"Oler o padecer"



Bati-Olfato

El olfato en un bati-perro es lo más importante, es el sentido primordial que lo destaca de los perros comunes. Dada su agudeza y selectividad, que a la vez reduce la excelencia de los restantes sentidos (sobre todo los oidos neuróticos). Una idea mas acabada de lo que estoy diciendo es que todos los perros comunes no tienen el mismo poder olfativo. Así, un perro cualquiera, con poco olfato, aunque tenga otras cualidades extraordinarias no ha de servirle para nada a su amo.

Tener un Bati-Perro trae sus ventajas. Yo no tengo uno y en cambio, tengo la nariz de uno de estos animales. Esta especie de canino registra como en un inmenso fichero o programa de un moderno computador, la emanación especial de cada emisor, de cada cosa que presente una particularidad olfativa. El conocimiento a fondo del Bati-perro nos permite a menudo por la posición de su cuerpo, de su cola, o de sus patas firmes en el suelo adivinar la pieza o animal que se halla delante de él. Si la perdiz está echada, si le camina, si está cerca o lejos, de ese imán de partículas odoríferas que es la nariz del Bati- perro.
A continuación voy a detallar ejemplos para tomar en cuenta que benefician o perjudican al Bati-perro.

LOS VIENTOS: Los vientos que afectan al olfato son los muy fuertes, estos hacen que la emanación no venga suave y firme, porque la emanación es irregular, se eleva, desciende, va de derecha a izquierda, al igual que si fuera humo transportado por el aire, que lo mueve según sople el viento, de esta forma puede llegar por ráfagas fuertes, que terminen por barrer emanaciones, o sea las células odoríferas. La terrible desventaja en relación con los vientos se da cuando estos tienen origen humano.

Por Dios. Admito que somos pocos los que tenemos nariz de Bati-Perro, pero no por eso anden por ahi liberando cuanto H2SO4 (formula del ácido sulfúrico o pedo común) o metano han almacenado en sus fosilizados intestinos... también tenemos sentimientos y merecemos vivir en un lugar libre de contaminación -casi radioactiva-. No saben cuanto sufren los Batiperros como yo, sobre todo cuando los jueves en la U hacen fríjoles en el almuerzo.

A vos..., a quien lea esto y comparte espacios conmigo le informo: tengo un olfato hipersensible o en su defecto atómico... huelo hasta el pedazo de carne del almuerzo que se te quedó entre los dientes... huelo el dolor, el deseo, el miedo, las otras emociones, los desodorantes que no tienen mayor efecto, el smog del que se te impregnó en la ropa, tu tratamiento capilar, lo que arrastras en la zuela de tus zapatos, tu perro; al que no bañas hace 8 meses, la locion de tu mamá; la que te besó antes de que salieras de casa... lo huelo casi todo... tengo un olfato omniatmosférico... así que más te vale que te olvides de las palabras de shrek cuando decía "es mejor afuera que adentro" y aguantate tu viento. Es letal y te pertenece a vos y no a los que te rodean. Llevatelo al baño y sácalo a respirar, pero por favor, a kilómetros de mi... aunque comienzo a acostumbrarme a su flatulenta presencia a mi alrededor.

Ahhh, y respecto a los tipo ninja (silenciosos, no detectados auditivamente y mortalmente letales) ya te los descubrí, así que más te vale que desmanteles esa banda de asesinos de barrio chino... si quieres continuar teniendo a este Bati-canino a tu lado. Aun así, te quiero mucho, con todo y tus olores... aunque comienzan a descomponerme.

Espero hablar pronto de mejores experiencias relacionadas con mi potente olfato de cazador.

1 comentario:

LALITA dijo...

bueno, no se que tanto me gustará oirte decir de ahora en adelante que me oliste cada vez que nos encontramos, me acabas de confundir el caso es que te digo, ese es el precio que se paga por ser tan especial.