martes, septiembre 02, 2008

"Amores que matan"

"Acabo de verte y ya se que naci pa' casarme contigo".1

Anoche tuve un buen sueño. En el, finalmente la encontraba. La encontré en su salón, donde hizo sexto grado o primero de secundaria.

Cuando la encontré todos aplaudieron, luciendo brillantes sonrisas que alimentaron mi emoción. La encontré y celebramos todos. Fue un sueño bonito. El colegio por primera vez para mi fue un lugar lleno de luz, color y amor. Fue hermoso.

-La encontré. Ya no tengo que cantar una vez más la canción "Te Busco" de mi adorada Celia Cruz, ni lloraré escuchando "El Marido de la Peluquera" de Pedro guerra*- me dije embriagado de alegría.

La tomé de la mano e invité a salir de su salón. Ahora que nos habíamos encontrado no deseaba perder más tiempo. No quería soltarla. Sólo quería que la piel de mi mano se fusionara con la de ella y que sus ojos colo miel no dejaran de apuntarme con toda su dulzura.

-Mi hermosa defensora había regresado y estaría conmigo para quedarse.- Pensé una vez más.

No concebí una vida menos feliz que la que tenía en aquel momento. Hasta pensé, previniendo tiempos de separación, quitarme la vida ahora que era tan feliz. Quería romper el dulce cuento con una decisión valiente de mi parte, aunque pareciera desafortunada. Quería morir lleno de alegría.

Ella marcó el molde de mis deseos, determinó la medida de mis fijaciones y la forma de mis fetiches. Fijó el color los ojos en los que prefiero perderme y el aroma de la piel que me hace del respirar, un placer.

Ahora que había encontrado a la protagonista de mis días sólo quería escapar con ella. Correr o volar, gozar de nuestra merecida libertad.

La historia de esa búsqueda tremendamente personal había terminado. Esas fijaciones de niño, los recuerdos de esas experiencias placenteras y las influencias de estas vivencias en toda mi vida habían sido condensadas en un símbolo, un magnífico ser cuya mano ahora estaba sosteniendo la mía.

La tomé de la mano e invitándola a salir de su salón le dije: -Vámonos-

Ella soltó mi mano y me miró con tristeza...

...Entonces desperté.


Entre la rábia, la tristeza, la impotencia, mis ganas ahogadas de llorar y ese vacío en el estómago que aun no se me quita me senté en mi cama a maldecir a Morfeo.

Y en medio de los insultos comprendí algo. Comprendí que hay que vivir lo que se tiene y con quien se vive. Comprendí que no hay que dejar de vivir por si acaso... y que a este planeta vinimos a buscar la felicidad y que muchas veces la encontramos en el camino que creemos, nos conduce hacia ella.

Después del choque quise encontrarla llena de fe y sorprenderla con la noticia que le tengo desde el primer momento que la vi: aun la amo.

Tiempo después, cuando encontré Mi Naranja le sonreí. Ya no necesitaba consolarme con sueños ni anhelar ilusiones. Ahora sé que vivo mi sueño a su lado y lo vivo para disfrutarlo, absorverlo, saborearlo y no dejar de vivirlo, sabiendo que no va a ser para siempre y que quiero vivirlo como si fuese el único.

"...y abrazame fuerte que no pueda respirar
tengo miedo de que un dia ya no quieras
bailar conmigo nunca mas."2


Profunda, entera, preocupada, tierna, salvaje, onírica, intensa, desbordada, enloquecida, agradecida, triste, accidental, temerosa, puntual, maravillosa, Absurda, humilde, honorable, cariñosa, grandiosa, creativa, sincera, mortal y putamente enamorado, El Batichico


*La misma canción del video aqui públicado.

1. Fragmento de la canción "El Marido de la Peluquera" de Pedro guerra.

2.Fragmento del coro de la canción "El Marido de la Peluquera" de Pedro guerra.

2 comentarios:

MATEO dijo...

batienamorado. Caspita!

la esposa de homero dijo...

una vez so;e algo parecido!! lo lindo de todo fue que cuando desperté .. estaba durmiendo a lado mio.. lo miré y me enamoré de él de nuevo.. LA HISTORIA DESPUES NO TERMINA EN UN FINAL FELIZ.. PERO EL MOMENTO ES LO QUE VALE!!