jueves, abril 10, 2008

"El derecho a la libre expresión de la mierda..."

Recordando un poco mis capítulos con la Momia Azteca me detuve en uno muy especial.
Estabamos en un parcial con dicho personaje en una sala de sistemas. Hacíamos uso de un programa que ni ella misma sabia manejar, estabamos bajo la supervisión de un monitor precariamente experto en el tema cuando la embarré y grité: -¡¡Mierda!!-

Medio salón (que hasta entonces permanecía en silencio y concentrado en el parcial) soltó la carcajada y fue entonces cuando la Momia gritó desde la parte de adelante del salón: -Ay no... mejor diga esas cosas en la calle... aquí estamos gente decente.-

Refunfuñé para mi mismo, la imité en voz baja y para el pelirrojo y regresé a mi parcial con la cabeza agachada...
Minutos después la embarré de nuevo y esta vez grité:
-¡Desechos fecales de un organismo viviente!-

Esta vez la Momia no tuvo nada que alegarme.
Todavía hay quienes creemos que ni siquiera entendió lo que grité esta vez.


¿Qué hay de malo con la maravillosa palabra Mierda?... cuando es ella quien resume mucho de lo que queremos expresar en algún momento determinado.
Para la muestra, un video...

Que lo disfruten y recuerden la próxima vez que vayan a pronunciar esta palabra mágica:
"A algunas personas no les gusta que otra les recuerde quienes son" (El Batichico, 2008), en otras palabras, hay mierdas que les desagrada ser llamadas por su propio nombre ;)