domingo, mayo 24, 2009

"La Brecha"





"Es la historia de mi generación

decíme, decíme a dónde vamos...

Mi ciudad ya no es la misma canción

presiento que este cuento NO acabó..." Andrés Cepeda



Hace algunos días tenía puesta una camiseta con una imagen de Popeye. Una prima cuya edad no llega a los 10 años la vio y me preguntó: ¿Quién es ese señor tan feo?

Esa fue mi primera sospecha de lo que luego sería una gran declaración, al menos en mi vida.

Con el paso de los meses y gracias al Facebook me he ido encontrando con viejos amigos de la infancia. Nuestras conversaciones se han caracterizado por la remembranza de hechos que sucedieron entre la década de los 80 y los 90´s... décadas por las que aun vibramos y sentimos una gran emoción.

Recordamos nuestros juegos, nuestras alegrías y temores. Recordamos que para nosotros un gran día era aquel en el que más pudiéramos jugar con nuestras tortugas ninja y no importaba si alguno no tenía, los demás llevábamos de más para prestar.

Ayer salí con un amigo a una feria de series animadas. Sentados junto a unas escaleras de emergencia, mientras él fumaba, veíamos varios especímenes disfrazados de series que desconocemos por completo y hacen las delicias de los adolescentes de hoy en día.

En esa misma feria vi a unas niñas disfrazadas de... muñecas, creí yo. Cuando le pregunté a la más cercana: -¿A qué serie pertenecen esos personajes?-, ella con desdén me respondió -"Lolita (inaudible) no es una serie"-, pof... reconocí ese mismo desdén en mí cuando le contestaba a una persona mayor sobre algo moderno que no comprendía... por ejemplo cuando le dije a una tía después de un profundo suspiro: -"... Tía... la canción dice "Puto", no "Pluto"... y tampoco es una canción de Rock para niños..."-

-Ya no somos el futuro de este país, ni la nueva generación.- dijo Alejandro. Yo compartí su expresión, lo había sentido desde aquella vez cuando mi prima me preguntó por el Popeye de mi camisa.

Hace unos días me preparaba para ir al trabajo. Mientras me vestía, dejé en mi tv un canal "nuevo" para mí, donde estaban transmitiendo los videos de unas canciones que reconocí con gran entusiasmo. Al terminar una tanda, justo antes de comenzar los comerciales uno de los anunciadores expresó algo que decía más o menos así: "Canal no apto para adolescentes". Rayos. De inmediato busqué en internet y encontré que ese canal, hermano de MTV estaba dirigido a personas entre los veínti-algo y los 35... rango de edad en el que me encuentro, y que MTV había quedado como su hermano-siempre-adolescente para el público que ahora hace parte de "la nueva generación". Esto explica por qué no entiendo nada de esos nuevos programas y por qué mi aversión hacia Tila Tequila y esa música que escuchan los chicos de hoy en día... caramba, !Acabo de hablar como una de mis tías cuando hablaban de la música de mi generación!

Puedo sentir ese espacio detrás de mí. Esa brecha que me hace ver que dejamos de ser niños y dejamos también de tener mayores posibilidades de sobrevivir a un desastre... o el naufragio de un barco por esto de "Mujeres y Niños primero". Ahora mis amigos, a los que recuerdo como niños tienen hijos, pasando ellos a segundo renglón en la lista de generaciones, y yo con ellos. No me di cuenta cuando ocurrió, dejamos de ser la nueva generación y lo que el mundo esperaba de nosotros y no conseguimos ahora fue transferido a los que entraron a reemplazarnos como

"la esperanza del mundo". No digo con esto que ya es demasiado tarde y no podamos hacer nada, a nuestra edad. Digo que podemos hacerlo desde otro lugar, y que el mundo ya no nos ve como un sueño sino como una realidad. Lo que espera de nosotros son hechos y no promesas como sucede con "las nuevas generaciones".

Ahora estamos luchando por cumplir lo que prometimos. No me pregunten qué es, creo que falté a clase el día que se discutió esto.

Ser de la ex-nueva generación trae sus beneficios también. Comienzo a conocerlos, vivirlos, descubrirlos y disfrutarlos... Ahora, y después de escuchar el video aquí publicado reconozco que "somos una generación de fuertes" y que "Este pasado glorioso nos ha convertido en lo que ahora somos, gente con una inmensa capacidad para ser feliz". Quizás por eso no hay Emos de mi edad...


Soy un espécimen que está a puertas de sus 30... ya comienzo a ser clásico y eso me gusta. Soy Retro, soy

El Batichico.

"Y aunque pase mucho tiempo

juraremos no estar viejos

para amarnos otra vez"

Andrés Cepeda