miércoles, junio 16, 2010

Day 04 — Libro Favorito





-Por Ende-

Un día, perdido como vivía, la Dama del Oráculo fijó su mirada en mi y con su tono maternal me recomendó un libro sin dar mayores indicaciones.
A la mañana siguiente lo fui a comprar en una librería del centro. Comencé a leerlo en el bus camino a la universidad. Cuando separé mis ojos de las líneas de aquel libro, me había pasado del paradero de mi destino. Fue una atrapada a primera leída.

"Fantasía en Peligro", leí en el primer título después del prólogo. De inmediato sentí que mi misión era averiguar qué pasó. De alguna manera, una empatía involuntaria me enganchó con esas letras. Comencé a ojear el libro por diferentes capítulos y me llevé una grata sorpresa. El primer capitulo tenía un dibujo y una letra A grande, centrada. El segundo una B con otra imagen, el tercero la C y así hasta llegar a la Z. Conforme avanzaba en la lectura comprobé que las ilustraciones correspondían a hechos y personajes de los capítulos que antecedían y que así mismo, la letra grande a la primera palabra que se formaba. Otro descubrimiento inicial fue el color de las páginas. Estaban escritas a dos colores (café y verde) que después comprendí, la café representaba la parte "real" y la verde a todo aquello que sucedía en Fantasía.


Conforme avanzaba en la lectura, iba presentando las relaciones que encontraba con mi vida ante la Dama del Oráculo. No hablaré mucho del libro. De hecho, la magia que viví, la verdadera fantasía transcurrió en el plano "real" cotidiano.

Cuando Ella se refería al protagonista del libro, solía relacionarlo conmigo. Recuerdo que decía "a él también le gusta contar historias, como a ti", "también tiene mucha imaginación". Bastian, el protagonista, además había vivido cosas similares a mi. Por ahí comenzó la aventura en "LA HISTORIA INTERMINABLE", el que casi de inmediato se convirtió en mi libro favorito.

De la mano de Bastian me interné en el universo de Fantasía. En la del libro y en la mía. Reviví un viejo recuerdo de la película de los años 80, a la cual agradezco mucho y ahora critico más (por su poca fidelidad al libro). Entre esos recuerdos, tres en especial que reviví en la lectura:
La angustia de ver como La Nada se devoraba el reino de Fantasía. A mi corta edad dimensionaba ese daño en proporciones catastróficas ¡y reales!. Ahora entiendo que La Nada es percibida con mayor fidelidad por los niños que por los adultos, ya que los adultos nos hemos habituado más a ella y sus vacíos infértiles, cosa que no permite la imaginación de los niños.
Segundo recuerdo: El pantano de la Tristeza. Me impactó la Vetusta Morla. Cuando lo lean descubrirá por qué.
Mi primera escena llorada de una película sucedió en este lugar cuando Atreyu, el co-protagonista de la historia (que vive dentro del libro) pierde su caballo luego de hundirse (literalmente) en el pantano de la tristeza. El pesimismo lo mató. Aun recuerdo a ese niño sujetando la cabeza de su caballo parlante, suplicándole que no se dejara hundir...

Bueno, seguí llorando el siguiente "interminable" número de veces que me repetí la película cuando era niño.

Y mi tercera escena más recordada más que una escena, es un personaje: el dragón blanco de la suerte, Fújur. De niño quería volar en un dragón de esos, incluso me montaba sobre mi perro, un cocker spaniel, y jugaba a que lo hacía. Y volaba. Me consta.

Sobre los hechos "fantásticos" que sucedieron durante esa temporada en la que leí el libro por primera vez, puedo decir que todos se relacionan entre sí, y que más que hechos fueron encuentros.
Un día caminaba por un corredor con la nariz pegada a las hojas cuando me detuve. Justo en ese instante Atreyu se observaba a un espejo donde vio de frente a Bastian (el que leía el libro y estaba afuera). Separé mi cara del libro y miré al frente donde me encontré con "El extraño de pelo largo"1. El libro de me cayó de las manos. Él me saludó y lo recogió por mi.
El segundo encuentro curioso sucedió en el espacio de La Dama del Oráculo. Leía el capítulo de Doña Aiuola mientras esperaba que Ella ingresara. Me metí de nuevo en la historia. De un momento a otro Ella apareció dentro y fuera del libro. Sonreí. Entendí que ella representaba la mamá buena, la que está, la que Bastian y yo necesitábamos en ese momento para ser contenidos, alimentados, curados, muy curados e instruidos para continuar el viaje.

Y continué el viaje junto a Bastian. Cerca del final nuestro protagonista, sin recuerdos llega a una mina de imágenes. Sí, imágenes que como carbón están incrustadas en rocas. Bastian se interna en ella y comienza a buscar una, sin saber cual es, pues lo había perdido todo, hasta el más mínimo recuerdo de una vida pasada. Se trataba de un sueño olvidado que requería para encontrar su verdadera voluntad. Finalmente encuentra la imagen, ¡Y qué imagen!, hasta yo me sorprendí al ver de qué se trataba. Gracias a este encuentro Bastian regresa con la ayuda de Fújur y Atreyu al mundo real con muchos aprendizajes y como una mejor persona. Bastian encuentra además un premio que decide compartir... y muy bien que lo hizo.

Y al igual que Bastian, también compartí el premio que encontré en el libro y que sigo encontrando cada vez que lo leo. Una advertencia: quien decida internarse en el libro debe asumir una consigna como única regla y bajo el propio riesgo de cada quien, así como sucedió con Bastian. Una vez el niño llegó le fue notificada con la siguiente frase; "Haz lo que quieras".
Confieso que apenas hace un par de años comprendí el significado de esta frase cuyo sentido subyace en la intención misma. Me apropie de ella sin saber que significaba, e hice bien. De eso se trataba. Esta frase no indica que Bastian, o que yo podíamos hacer lo que nos viniera en gana. No. Lo que entendí, y vi, es que debía seguir mis propios deseos hasta llegar a mi verdadera voluntad. Los deseos son el camino, como lianas, de uno paso a otro hasta llegar a lo que de verdad quiero.
Porque nada es más difícil de encontrar en la vida que aquello que realmente se quiere. Esta fue la búsqueda de Bastian por Fantasía y fue la que me planteó La Dama del Oráculo cuando me propuso seguir el libro.

Desde esa primera vez no he parado en mis recorridos por Fantasía. Sigo su ruta de ir, desear, perder, seguir deseando, perder, recoger y regresar con una nueva óptica de lo que llamo mi realidad. Pierdo, luego existo. Porque más que un libro, es un amor.

Una de las primeras cosa que hice cuando llegué a mi nueva vida en Bogotá fue ir a buscarlo, y lo encontré en una versión realmente hermosa, una muy diferente a la que tuve en el principio y que obsequié con mucho cariño a alguien que lo necesitaba. Procuro no separarme de él. Aun me doy mis vueltas sobre el lomo de mi dragón de la suerte. Aunque ya no es un cocker dorado, sigo paseando por el aire de fantasía cada vez que vuelvo a sus terrenos. Después de la décimo séptima vez que leí el libro decidí olvidar la cuenta. Creo que voy por la vigésimo séptima desde entonces. Simplemente me apasiona, me conecta, me ubica, me incorpora, me re-enamora, me envuelve. El Batichico.

-Post dedicado a La Dama del Oráculo-
-Y a todas las personas que se han dejado llevar por los caminos de Fantasía-


-Por Ende-


Mi versión actual del libro


1.

2 comentarios:

Álvaro Andrés dijo...

Huy milagro que estas haciendo unos post bien laaargos, veo que te inspiras demasiado jejeje aprendale a la maestria en letras... para que hagas un libro "interminable" jejeje

un abrazo!

Javier D dijo...

jua jua jua...Jack, I'm flying, I'm flying!...pero lejos de un perro...jua jua jua