jueves, agosto 19, 2010

"Frío intenso"

De que pesa, pesa.
De que duele, duele.
Desde lo alto de la torre miro la ciudad. Fría, gris, formal, no cordial. Desconocida. Ajena. Extraña. 

Mi capa ya está adaptada al frío, mi traje también. Los guantes que ahora cubren mis manos son más gruesos y las botas nuevas me protegen mejor que las de antes. Todo parece marchar bien, aun así, el frío se filtra hasta mis huesos. Tiemblo. Congela hasta doler.

Extraño los días en los que combatía al Sr. Frío y regresaba a casa, me daba un baño con agua caliente, me cubría con varias frazadas. Era suficiente. El dolor pasaba. Aquí no pasa. El viento choca con mi cuerpo, trata de tumbarme. Me resisto. Si llegué hasta aquí no será para ser derribado por un viento. Afirmo mis pies al borde de la cornisa.

A estos villanos no los conozco. No hay gatas sensuales, payasos burlones, acertijos que me exijan, caras de poker, ni ornitorrincos que fastidiar. Sólo cuerpos pequeños con máscaras frías y bien decoradas, hombres lagarto y mujeres de Chesire. No me molesto en enfrentarlos, sólo evito. Son tan ajenos para mí, como lo soy para ellos.

Con la mirada en un punto oscuro del callejón me pierdo en mis pensamientos. En algún lugar un avión se partió en tres al tocar la pista de aterrizaje. Podría caer desde aquí y partirme en tres o más partes. Me da igual, mi alma ya está partida en varios pedazos. Uno de ellos esta noche ríe. Otro está con vos. De los otros no sé mucho. Los que me importan están encerrados en algún asilo para dementes bajo la identidad de algún villano o por ahí, en algún lugar de la noche planeando su siguiente golpe a cualquier orden establecido. La buena noticia es que ninguno de ellos es suicida. En lo alto de esta torre estoy seguro. Si doy un paso no será para caer, será para acercarme a vos.

La noche es silenciosa. Es de noche cuando pasan las peores cosas. Afino mis sentidos. Procuro ignorar tus imágenes en mi mente. Es en momentos como este cuando los demonios asaltan y las dudas derriban. Me consuelo pensando que muy pronto te estaré soñando. En noches como esta sólo me cabe la certeza de ser dueño de mis propios pasos, y la seguridad que me da ver tu rostro cuando cierro los ojos. Aprendí a llorar con los ojos cerrados. 

Desde niño me acostumbre a ser fuerte. Patético. También soy débil. La oscuridad lo sabe, permanezco oculto en ella. Es la madre incondicional que me acoje cada noche, me amamanta, me permite ser, me contiene. Soy fuerte porque lo elijo, porque lo elegí. Si lloro, no es por debilidad, es porque lo necesito. Que el viento se lleve mis lágrimas. Sé que te las hará llegar con la brisa de la tarde.

Esta ciudad no tiene estrellas. Me es imposible reconocerte esta noche. Opto por concentrarme en lo que sucede abajo, donde sé, no te encontraré. Eso me devuelve un poco la tranquilidad. Hoy más que nunca siento el peso de mi decisión. Como un Quijote ensillé mi rocinante y me di a mi propia aventura. No me arrepiento. Me pesa. 


Algo sucede en la otra acera, veo movimiento. Soy yo. Trato de engañarme para no pensar-te más. Quizás por eso prefiero las alturas, las sombras, donde sólo estoy para hacerme compañía. Bueno, también he conocido otros tipos y tipas raras como yo. Con trajes, escudos, insignias, villanos, artefactos e historias. No es lo mismo, tampoco he conseguido adaptarme a ellos. Aun me cuesta asumir este asunto de la metrópolis. 


A veces desearía estar abajo, caminar por esos callejones. Tomar un taxi, quizás un bus. Toparme con caras frías y distantes. Máscaras resquebrajadas. Gatos de Chesire. Perderme en esta fiesta de disfraces. Miento. Odio este lugar y esta gente. Odio las máscaras, aunque use una. A veces desearía encontrar alguna princesa y susurrarle que tenga paciencia, que todo sucede de manera misteriosa, explicar alguna realidad y mientras  lo entiende, decirle que tenga paciencia. Miento. No desearía estar abajo con los demás. Siempre estoy lo necesario, luego me regreso. Mi heroína lo dijo, "lo más difícil de este mundo es estar en él".

Vos me hacés la estadía en el mundo más llevadera. En esta noche el frío es intenso. Mi amor por vos inmenso.

El Batichico






2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola!! me gusto mucho tu último escrito en tu blog.... está muuuy bonito!!

batichico dijo...

mil gracias a vos por leerlo, y por tu comentario. Es motivante para mi saber que te gustó y no fueron palabras vacías. Un abrazo ENORME!