viernes, enero 14, 2011

"Necesito un héroe: ¿Super-Bonder estaría bien para pegar lo roto?"

¿Cómo repartimos los amigos?
Mis padres aun permanecen juntos. 
En mi familia no se han presentado más de dos divorcios/separaciones. De hecho, tampoco hay muchos matrimonios. Sólo uniones bajo cualquier título donde pondera el amor, el compañerismo, la aceptación, bla, bla, bla...
Soy de los bichos que cree en el amor y en las uniones. Tengo una tía que lleva casi 50 años de novia con su "chico". Mis primos han durado años con sus novias. 

En mi casa no viví una separación que me obligara a elegir "a quien veo en lugar de...", sin embargo, sí me pasó (me pasa) con mis amigos (pendejos). Gracias a ellos conocí que era esto que veía en mis amigos cuyos padres están separados.
Esta es, sin duda alguna, una de las peores cosas que me puede suceder. Quizás pocas personas lo noten, quizás no lo manifieste abiertamente. Odio que mis amigos terminen con sus parejas. Aclaro, me refiero a las parejas a las que les tengo un especial cariño.

Me molesta aun más mi incapacidad para aceptar las cosas que no veo, y que mucho menos entiendo. Después, cuando descubro que estuvo detrás de esa "terminada" me llevo una sorpresa. Es como si descubriera un muerto en el closet de uno de estos amigos. Veo el crimen, el cuerpo y digo: "ah, entonces fue por esto", cierro la puerta y regreso a lo mio. Pero no regreso tranquilo. Regreso reprochándome por mi egoísmo, por esperar que "las cosas se mejoren" cuando en realidad hacía rato venían en picada.  
Tampoco deseo que me engañen aparentando que nada sucede. Si algo pasa es cosa de ellos. La conclusión a la que llego es que este enredo es mío y sólo mío. Sufro de mi inventado síndrome de "La permanencia del Ex" donde anhelo que esa persona que ahora uno de mis amigos no quiere ver, esté presente al menos conmigo. 

Dejo el Super-bonder sobre la mesa. Quien quiera tomarlo, que lo tome.
Quien quiera pegar algo que lo pegue.
Por mi parte me pegaré a la idea de que todo va a mejorar. No importa cual sea esa mejoría, si implica que estas parejas comiencen de nuevo con la misma persona o con otra, o que yo coja oficio. La elección es libre. Cumplo con darle un lugar a mi síndrome. 
Es infantil, no me importa. El enredado "soy no, no ustedes".
El Batichico.


-Dedicado a quienes me inspiraron a escribir este post-








 La imagen la tomé de aquí.

4 comentarios:

Javier D dijo...

Lo cierto es que a uno eso le afecta la normalidad. A quien invito?...soy racional o sentimental o una combinación?. Yo no tuve que sufrir mucho eso con mis padres. Sencillamente viví con mi mamá y esa fue mi vida y ahora digo que fue lo mejor. Aprender a dejar ir es necesario. Adios

Andrés Eduardo Pío Chicué Sónico dijo...

¿Sabes? después de escribir esto se formó en mi una idea. Creo que ya elegí lo que haré...
Me es imposible dejar de sentir. Lo que está a mi alcance es otro tipo de acciones.
Lo decía el filósofo Cerati: "Poder decir adiós, es crecer"

DITO dijo...

Es interesante el sincretismo que puede lograr el hombre entre el orgullo y el amor; como el mejor escudo, la mejor defensa, el golpe perfecto. Pude percibir unos matices muy coloridos en tus frases, realmente la “naturalidad” a veces puede ser tan certera como inspiradora. Abrazos =)

Juankmu dijo...

miralo de esta forma y verás que todo es más claro: siempre llega alguien mejor!