lunes, junio 06, 2011

day 26 - a song that you can play on an instrument

Cuando era niño, entre algunas rondas infantiles (la incitadora al paramilitarismo de la iguana y el perezoso, la Clase B (y gore) de los diez perritos y la serpiente de tierra caliente que fomenta el regionalismo) hubo música que me adelantó un poco a mi edad.

Me crié con mis hermanos y primos, todos mayores que yo. Mientras jugaba, hacía tareas, veía Tv o simplemente estaba por ahí, ellos se dedicaban a sus artistas del momento.
Cyndi Lauper (Cindy Lopez, solía decirle), Madonna, MC Hammer, Soda Stereo, Charly García, Milli Vanilly, George Michael, Whitney Houston, Prince, U2, Depeche Mode, Air Supply, Phill Collins, Los Toreros Muertos, Los Prisioneros, Heart, Men at Work, Los Fabulosos Cadillacs, Hombres G, La Unión, R.E.M, The Cure, New Order, David Bowie, Duncan Dhu, Queen, Guns n Roses, Culture Club/ Boy George, Vainilla Ice, Las Flans, Police, The Bangles, Van Halen, Duran Duran  y por supuesto Michael Jackson. 

Era común verme cantar cualquier canción de estos artistas cuando esperaban de mi que cantara Mambrú se fue a la guerra. Nunca me aprendí esta última. Era feliz con mis canciones. 
El punto crítico llegó cuando me descubrieron en el colegio cantando "Like a Prayer" y citaron con gran indignación a mis acudientes. Cabe aclarar que mi colegio además de cristiano, era bilingüe.

Espantados, como solían manejar este tipo de "escándalos", en el colegio le recomendaron a mis padres que me rodearan de una música más acorde a mi edad. Obvio, mis padres no hicieron caso y una vez más eligieron dejarme ser con todo y mi música. De regreso en casa me encontré de nuevo con mis hermanos escuchando a todo volumen a cualquiera de los artistas que mencioné. 

Recuerdo que grababan en el Betamax los vídeos musicales que encontraban. Se reunían con sus amigos y veían estos vídeos, como una colección sagrada, a manera de ritual, entre crispetas y gaseosas. Y entre estos vídeos, uno que me marcó. Me emocionaba el acecho que Mr. Jackson le daba a la flaca. Crecí con la idea de que algún día haría algo similar en medio de un callejón oscuro y rodeado de fieles y malandros amigos. Crecí. No tuve amigos malandros, sí algunos bastante fieles. Evito los callejones oscuros y me asusta la coquetería con alguien que apenas conozco. 

Quienes me conocen saben que soy especialmente arrítmico. Todo un atentado musical. Aún debo logros de la materia de música del colegio. Mis profesores simplemente comprendieron mi situación y me dejaron pasar. En cada presentación lo mio era la pandereta, la maraca o las palmas y en todos los casos lo hacía siguiendo una recomendación de mis maestros que sin ponerse de acuerdo entre ellos, coincidían: "Andrés procure que no suene, sólo haga la mímica". No exagero. 
¡Ojo que sí bailo! siendo caleño sería imperdonable que no lo hiciera. Eso sí, no sirvo para vallenatos, baladas, salsa lenta o música romántica. A mi que me pongan de Sonido Bestial para allá. 

Años después de fantasear con una coreografía similar a la del vídeo que aquí presento, me dejé la canción para reproducirla con mi boca cuando camino solo por ahí y pienso en la persona con quien me gusta coquetear. La silbo todita. Silbo bien y me gusta hacerlo. 
En el calor de Cali, bajo la lluvia mamona de la capital, navegando por el pacífico, caminando por el caribe, donde quiera que esté, esta canción en especial todavía me acompaña a donde quiera que vaya con mi Mp3. En mis labios la melodía y en mi cabeza la imagen de mi amorcito siguiéndome la pista. My lonely days are gonne... 

-A los personajes de mi casa y de mi infancia-
-a quien hace parte de mi presente y elegí para mi futuro-


1 comentario:

Arkanthos dijo...

Si no es salsa arrebatada vos como que no la bailas!... jajaja.. me da mucha risa como te descontrolas bajo el ritmo apropiado. Ahora un fragmento: The way you make me feel, you really turn me on...