lunes, julio 25, 2011

"Rehab"

Cuando me llega, aplazo su atención. El Hematólogo no está hoy en la clínica... si voy a esta hora no consigo el factor VIII... etc... vale, estas excusas son válidas. He tenido ingresos a las 3pm y la aplicación del factor a las 6am del día siguiente. 

Volvió a suceder esta semana. Este lunes hice maleta: libros, pijama, cepillo de dientes, crema, Nintendo DSI y mp3. Lo fundamental para sobrevivir al encierro. Un sangrado en un dedo del pie me obligó a ir a la sala de urgencias y mientras subía al consultorio de mi especialista, en el ascensor, en mi cabeza comencé a escuchar aquella voz...

La conocí en el 2008 cuando Carolina pasó a recogerme para ir al cóctel de despedida, un par de noches antes de la ceremonia de grado. Escuché la canción que enmarca este post, esa voz, ese ritmo y me enamoré. 
-Es Amy Winehouse, como vino y casa en una misma palabra- me respondió mi amiga después de preguntarle por la dueña de tan poderosa voz. Esta canción fue la banda sonora de mi grado como Psicólogo.

Desde aquel evento esta canción se convirtió en mi himno para cada visita de urgencia a la clínica. Lo sé, en cada entrada me dejarán "encerrado" con las venas abiertas y en un lugar MUY tedioso. 

En casa me obligan a ir a la clínica pero yo digo que no, no y no. A veces me ausento de mi vida por este motivo, y no me da lo mismo estar encerrado en casa que en una clínica. En ambos casos hay muchas personas "cercanas" que ni se enteran de mi ausencia.

Digo que no tengo tiempo de ir. Los episodios de sangrado me obligan a permanecer encerrado entre tres días y dos semanas en una clínica. En casa me persuaden, me obligan, me repiten que vaya. Y yo digo que no voy, no voy y no voy. Prefiero estar en casa con mi gente, mis cosas y mi comida. No me sobra ni un día ni dos semanas. He hecho censos. Soy el único entre mis hermanos al que internan por una crisis que puedo tratar en casa. 

Lo mio es una franca resistencia. Esa idea loca de que "esto pasará pronto" me ayuda a permanecer sin tratamiento por un breve periodo de tiempo. Y ya en el encierro veces miento para que me dejen salir rápido, niego el dolor y disimulo mejoría. Me prometo cuidarme en casa para evitar recaídas (son terribles) y lo cumplo, con tal de no regresar al encierro. 

Lo sé, debo recurrir a mi factor para recuperarme. No estoy de acuerdo es con el manejo. Entre tanto encuentro que hay algo peor que las crisis de Hemofilia: mi servicio de salud. Dejando de lado los horribles componentes burocráticos haré referencia a lo más petardo:  médicos recién ¿graduados? me suelen preguntar: ¿Cómo contrajo la Hemofilia? ¿Le duele? ¿Desde cuando es Hemofilico?

Esta vez salió barato. El petardo de turno me recetó analgésicos y luego me preguntó si necesitaba incapacidad. Le respondí que no, que necesitaba factor VIII y la valoración de mi especialista. El mismo que me ve desde... toda la vida.
Él negó en un principio mi sugerencia argumentando que el sangrado era "pequeño" y que no valía la pena.  
-Que el especialista diga si el tamaño importa, y si vale la pena o no- respondí y le repetí que lo llamara y siguiera sus indicaciones, que yo estaba de paciente y no como profesor de trastornos hematológicos. 

Cada vez que tengo una crisis los míos insisten en que vaya a urgencias y digo no, no, no... 
Triste y casualmente esta semana la canté de nuevo. La escuché en la sala de espera, en los corredores, en la sala de observación, los consultorios en los que estuve y la sala de toma de rayos X. 

Rehab....

-A Lady Metal, a Javier y a quienes (con conocimiento de lo que me significa) me relacionaban con esta canción-
-Con mucha pena, a la memoria de Amy Winehouse-




la imagen la tomé de aquí.

No hay comentarios.: