martes, septiembre 06, 2011

*Bonus Day 01 - una canción que quieres dedicarle a alguien muy especial


Un mensaje como el de esta noche me dejó sin palabras. Más que eso, me dejó en blanco.
Quienes me conocen, saben que cuando callo, algo estoy pensando. Esta vez no. 
Después de leer fui al baño, me miré al espejo y me busqué. No me respondí. Regresé a mi lectura. Rafael Courtoisie y su balada "futbolera" me sacaron de taquito de esas palabras y terminé boca arriba en mi cama. 
Desperté a ese mensaje. Que fuerte me pegó. Desasosiego. Vulnerabilidad. Sin palabras necias ni demonios opinando. Sólo el mensaje, mi herida y yo. Desperté de su muerte. Miré mi costado y encontré el puñal que dejó ahí la última vez que hablamos. 

¿Me malhirió de nuevo? No lo creo, ni siquiera hubo una primera vez. Su puñalada fue como un beso de despedida. Un beso que me dio en la frente antes de saltar por la ventana y darse a la fuga. No alcancé a llegar al marco sin vidrio para seguir su carrera pero lo supe, miró hacia atrás. 

Todavía en mi cama repasé algunos momentos vividos, de esos que no se perderán aún cuando el tiempo astuto nos haya separado. Entonces se formó la nostalgia en mi, como una nube y diluvió. La noche se rompió con la lluvia, algo dentro de mi también. 

Fue entonces cuando apareció el Hado del momento. De la mano de mi apreciado Alejandro reapareció en mi una melodía, unas letras que tomaron forma y me dieron la frase que estaba buscando: Nos Veremos Otra Vez.

Con la fuerza de mi rebeldía me paré contra el silencio y le escribí de regreso a mi amigo. Palabras que no vi se colaron entre mis dedos y respondí. Besé mi piel astillada, le reconocí que desenterré el puñal y lo guardé bajo mi almohada con mis muñequitos quitapenas. Ellos se encargarán de él, y de él.

Me vino bien este golpe para darme cuenta de lo que no estaba aquí. Saber que hay otros con los que aún me veo, aunque no nos hablemos. Fue asomarme de nuevo por esa ventana, apreciar su mano, con la palma abierta, mirar su alma: poner mi mano, abrir la palma, exponer mi alma y estrecharla con la de mi amigo. Gran palabra. 

El mundo a diario pierde amigos. No estoy dispuesto a permitirme este tipo de pérdidas en mi vida. Le pongo el pecho a mi emoción, me levanto en mi revolución, volví a sentir y gané yo. 

Ya es mañana, el tiempo para empezar y curar lo pendiente comenzó a llegar. El beso que fue cambió la sensación y hoy lo siento como un "hasta muy pronto". Los silencios que no hablaban ahora se pronuncian. Sus gestos y recuerdos regresaron. El frío abandonó esta habitación. Las noches se llenarán de nuevo con nuestras costumbres y los secretos saldrán de las cajas de los juegos para ser libres de nuevo.  

Hoy no es ayer y el aire de esta madrugada refresca el cariño que ha permanecido conmigo. Espero que también le llegue a mi amigo y le sirva para curar lo que tenga pendiente. Él me enseñó que aunque no pueda mirar hacia el sol, sabe que sigue brillando.

Tengo claro que encontrarme con su risa de nuevo no volverá a traer el pasado. No será suficiente para olvidar las promesas y las ofensas, total no importa. Cuento con lo que se construye y lo que viene. Cuento con las manos que se lastiman porque luchan por lo que quieren, sigo creyendo en mi amigo y en sus sueños. 


-A Mauro-

"No estés solo en esta lluvia,
¡No te entregués por favor!
Si debes ser fuerte en estos tiempos
para resistir la decepción
y quedar abierto, mente y alma,
yo estoy con vos.

Si te hace falta quien te trate con amor,
si no tenés a quien brindar tu corazón. 
Si todo vuelve cuando más lo precisás,
nos veremos otra vez." 


No tengo excusas por lo que te digo. Sólo somos mi libertad y yo los que te queremos ver de nuevo. 
Te quiero irreversible, imparable, imponente, sin dejar de ser vos. Liberate, rebelate de tu encierro. Levantá la mano contra vos mismo, suicidate en vida. Te quiero ver libre y corriendo riesgos. Sos atrevido, tenés la fuerza, las alas y los sueños. Sabes leer las señales y te permitís que la vida te toque. Sólo elige el cielo, tu ruta, el momento para despegarte del suelo. Confía. El viento hará el resto.  

Te veo, 
El Batichico.  




3 comentarios:

Andrés Eduardo Pío Chicué Sónico dijo...

Alejandro:
Hace AÑOS no escuchaba esta canción. Hoy regresó a mi gracias a vos, justo en un momento muy preciso. Gracias!!!
Es de esas cosas que vienen con magia y pegan duro porque pegan en el alma, "cuando más lo preciso". Hoy fuiste canalizador de esa fuerza que me permitió reencontrarme con un alma a la que le quería decir desde hace tiempo "Nos veremos otra vez",
Mi aprecio por vos es grande!

Arkanthos dijo...

Genial el post. Me encantó leerte después de tanto. Me quedé con la duda sobre Mauro, aclaraciones por favor!!

Mauricio Montoya Gil dijo...

Definitivamente nos veremos otra vez, y lo mejor de todo es que hay mucho qué contar. Me siento tan orgulloso de vos!