viernes, octubre 07, 2011

¿Hipster like me?


No sé qué reflexión lo llevó hasta esta conclusión, pero una buena noche me señaló de Hipster.
-¿Perdón?- le dije, él lo repitió, y me di a mi propia defensa porque no soy un Hipster: 

No soy un engendro cultural, no soy consumidor, no soy alternativo, no soy sofisticado ni mucho menos leído. No tengo un blog, no leo más de cinco libros a la semana (cuando no escribo), adoro los bohemios, reniego de la cultura popular y lo mundano.

No soy un anfibio-camaleónico. No soy rebelde. No me gustan las cosas recargadas ni los excesos de colores, formas, ritmos e instrumentos. Soy minimalista.

No uso gafas ni audífonos. Odio los converse, los caleidoscopios y las figuras caleidoscopicas. No tengo íconos de culturas alternativas ni venero superhéroes de antaño. Mis gustos son netamente comerciales: no escucho a Beck, a David Bowie, Lykke Li. Me desagradan las películas de Tarantino. No soporto el Indie, el Chill, tampoco disfruto del rock ni del cine independiente. No sé quienes son Mies Van der Rohe, Michel Gondry, Paul Auster, Spencer Tunick ni un tal Lars Von Tier ¿Quién soplo de vida es Clarice Lispector? ¿Floria Sigismondi? ¿Sufjan Stevens? ¿Andrew Bird? ¿Cornershop? ¿Modest mouse? ¿Tosca? ¿The Heavy? ¿Fiona Apple? ¿The Thing Things?

Ignoro la programación semanal de los museos y las bibliotecas. No voy a galerías de arte, no me gustan las fotografías. No sé de publicaciones culturales. No conozco la historia de los escritores locales ni de los cinéfilos de antaño. No tengo entre mi círculo social a escritores famosos ni leo sus obras de una sola sentada. 

En mi vida privada estoy lejos del arte. No me gusta la música, la literatura ni el dibujo. No ando con libros en los bolsillos ni duermo con una agenda y un lapicero debajo de la almohada. De ninguna manera tengo gustos excéntricos. 

No soy selectivo, mucho menos con las personas. Puedo comer cualquier cosa. Desprecio la comida orgánica, "los huevos de gallina feliz y la leche de vaca contenta". No evito los alimentos con Benzoato de sodio ni me importa la comida procesada. 

De ninguna manera soy apático, liberal, pretencioso, radical, y artista. En cambio me gusta que me reconozcan como el centro de atención, que me admiren por la preocupación que tengo de mi físico. Soy sensacional, quiero que me alaben. Soy metrosexual y uso cremas para todo.

No hago parte de la clase media ni de la medio alta. Me preocupo por las últimas tendencias en la moda, por lo que acontece con la farándula y tengo mis álbumes llenos de fotos con artistas de la televisión y cantantes. Jamás le pido autógrafos a los escritores de mis afectos. 

Mis amigos son banales, también odian leer, el cine, el estudio. No leo el Malpensante, ni Arcadia, ni las gacetas culturales. No sigo grupos culturales. No tengo amigos DJs, o gestores culturales. No tengo buenos amigos en otras ciudades/países y mi círculo social es pequeño. 

Me desagradan las mujeres como Amelié, Natalie Portman y Mónica Bellucci. Al escribir evito usar la @ en las terminaciones de mis sustantivos y verbos. No tengo cuidado al hablar y cometo incorrecciones de género. Uso prendas y símbolos que me identifiquen y comprometan con ideologías específicas. Apoyo causas, voy a marchas, desfiles, eventos convocados por fundaciones. Amo las agrupaciones, las sectas y las instituciones.  De hecho, todos mis personajes tienen ambos padres, no escribo sobre huérfanos. 


Mis gustos son comunes, descomplicados y de carácter habitual. No me gusta acumular objetos extraños. De ninguna manera compro artículos de segunda mano, ni en saldos. No me gusta el pop ni lo Vintage. Me caen mal las ferias y los bazares.


Sé combinar la ropa como un experto. Me preocupo además por ello. Pantalón que se me rompe, pantalón que dejo de usar. No uso artículos del género opuesto. Le veo mucho problema con que me señalen de rarito, de gay, de tener gustos de extraterrestre o por usar anglicismos. Evito a toda costa las onomatopeyas y los neologismos, no olvido palabras, no completo las frases con gestos, no muevo las manos al hablar, jamás represento a alguien cuando hago referencia a esa persona. No uso bufandas ni gorros. Mi personalidad no es amplia ni mucho menos versatil. 

Quienes me conocen, me consideran pésimo conversador. Hablan de mi mal gusto. Jamás sé que regalar a mis amigos. Soy una persona aburrida, plana, predecible. Me pueden contener con simpleza. Gozo de la compañía de personas brutas, confianzudas, desubicadas y sin límites. Cualquier persona puede llegar a ser mi amig@ con gran facilidad.
Soy extremadamente sencillo. Lo mio es lo simple, lo viable, lo práctico. Soy rígido, en absoluto fluido. Nunca me han dicho que soy "chévere", "suelto", "cruel", "chistoso", "fresco", "despreocupado", "libre", "auténtico", "irónico"  ni mucho menos "raro". No soy para nada ecléctico, soy ultraconservador, ortodoxo y mi mente es estrecha. 


Me gusta que me encasillen. Soy bien ajustadito. Desde niño siento que encajo sin dificultades en la sociedad. Me considero un tipo absolutamente normal. No soy tolerante con la rareza ajena, no puedo convivir con gustos diferentes a los míos, no soy un hijo de mi tiempo. 

Odio burlarme. Más si se trata de mi mismo. 

Y sobre todas las cosas, no soy sarcástico ni escribí este post con ironía.
El Batichico









No hay comentarios.: