viernes, abril 29, 2011

day 17 - a song that you hear often on the radio

Walkman en el bolsillo del maletín, audífonos en los oidos, maletín a la espalda. Con el fresquito de la mañana salia a la esquina de mi casa. Me sentaba en el muro que rodeaba el árbol a donde llegaban otros universitarios.
Pese a que era un paradero común sólo me relacioné con los mismos. Todos compartíamos una misma característica: llegábamos tarde a clase. No tardamos en formar una amistad. 
Cuando el bus estaba cerca y un compañero aún no llegaba al paradero, era deber cívico y moral retener el bus hasta que el demorado llegara. Fue así como una vez me paré frente al bus y evité que arrancara. 
-Gracias- me dijo Oscar-Pero para la próxima no hagás que el bus te atropelle.-


Cuando no viajaba con compañía humana,lo hacía con los audífonos puestos. La Superestación  (cuando existía en la radio), puro rock, permanecía en mi dial. Para este post elegí tres de mis compañeras de aquellos días. Las elegí porque hicieron parte de mi banda sonora personal. Me significaron. Sonaban mucho en esa emisora. Además, las tres son caleñas como yo y me era fácil ir a sus presentaciones en la ciudad.

De Superlitio una que habla de un viejo y querido amigo. Un Súper Héroe de la casa que me presentó mi amiga Carolina. De mis favoritas... 



De Kronos una más nostálgica. Cuando dije adiós a mi ex lamenté que el sentimiento no fuera tan fuerte como para dedicar esta canción. Me llegó, me llegó...




La tercera fue un himno. Recuerdo que llegaba al salón y preguntaba en voz alta: ¿quién cumple años hoy? y mis compañeras respondían "el viento". Cabe mencionar que esta canción la conocí el mismo instante en que vi por primera vez a la linda criaturita del día 7. Quizás por eso la recuerdo con gran cariño. El Batichico.


day 16 - a song that you used to love but now hate

Tuve la sensación. Amé la canción desde que le dije mucho gusto, acabo de escucharte y me gustaste. 

Septiembre del 2009. Trabajaba 8 horas diarias, compartía con mis compañer@s de turno, me postulaba a la maestría, escribía, escribía El Zoológico de Cristal, escribía en el blog, planeaba mi vida en Bogotá. Amaba y era correspondido. Los días eran amables. 
Mi amorcito puso esta canción como ringtone y con cada llamaba tarareábamos la melodía.
De un momento a otro comencé a notar unas llamadas extrañas. En resumidos traumas esta canción era la que sonaba cada vez que llamaba el australiano-mamífero-semiacuatico-agente-peludo-pie plano perfecto para pelear mejor conocido como El Ornitorrinco.

Entonces odié la canción. Como el perro de Pavlov me condicioné a ella. Por un tiempo, al escucharla podía sentir como la bilis se rebosaba de mi hígado sobrehumano, saltaba a la sangre y me hervía en las venas. Pensaba en el ovíparo venenoso. Veía rojo. 

Esta canción la amé y la odie. Lo segundo con más intensidad. 
En una noche de octubre tuve un presentimiento. Después de ser partícipe de cierto show mencionado en el día 5 de esta serie sonó esta canción. La discoteca colapsó. Me dejé caer. Me dejé arrastrar por la efervescencia del colectivo. Sentí el disparo. Moví el cuerpo. Giré y giramos. Abracé a LMM y a mi amorcito. Para mi fue un gran paso hacia la reconciliación. Para ser sincero la disfruté. 
El Batichico.


day 15 - a song that describes you



Alguna vez papá me vio jugado y me dijo: eres un pequeño dios. Me asusté. Recuerdo que duré años enteros con la duda ¿qué me quiso decir?
Cuando finalmente le pregunté, me respondió que lo dijo porque me veía creando. Durante muchos años fue testigo de la génesis y apocalipsis de mundos que inventé y reinventé. 
Mundos que monté en mi cuarto, en el patio de adelante, en el de atrás, en el cuarto de él y mamá, en la sala de la casa, en la tina, en la calle, en una esquina del corredor, en mi cama, en el hospital, en cualquier bus. 

En la edad en que a los niños les llenaban la cabeza con introyectos, nada, neurosis y demás basura, papá y mamá me dejaron ser. No importaba lo que pareciera, siempre respetaron mis elecciones. Me los imagino. Vieron crecer un pequeño lunático que le tenía miedo al día en que el centro de la gravedad fallara y se fuera volando hasta quedar enredado en alguna estrella. El mismo que decía que de grande quería ser duende, safari y papá. Nunca se rieron ni me refutaron. Para ellos era tan cierto que sería duende, safari y papá.

Esta canción me describe en el grito que doy a los niños de todas las edades. Grito que doy con la manera en que elegí vivir mi vida. Nada cambiará mi mundo. 
Soy heredero de una fuerza que recibí por ambos lados. Un papá resiliente y una mamá que rompió el estereotipo amazónico de su matriarcado, hizo caso omiso a la gran madre y eligió su propio camino. Luego que nadie se pregunte por qué hago siempre lo que quiero. En todo momento me dejaron ser. 


Cuando veía a los niños a mi alrededor siendo cubiertos de culpas, intrigas, títulos, figuras de castigadores y penas elegí llenarme de libros, súper héroes, televisión, comics, Guardianes del Animarium, robots y tortugas ninja. Con mis zords salvé el mundo una y mil veces de villanos que llegaban en hordas, atacaban la ciudad y me obligaban a reinventarme. Viajaba a través del universo y al caer la noche, estaba de regreso en casa para descansar. Hoy lo sigo haciendo a través de los cuentos que escribo. Ahora le hablo a los ojos a los niños y niñas que me leen...

A través de mi les digo que la vida es como un maletín que no vale la pena dejárselo llenar de mensajes inútiles. Que nada merece enfriar el corazón. Que es mejor vivir equivocado para los demás si uno está bien con lo que siente por dentro, al fin y al cabo los demás van y vienen, lo que uno es, permanece. Los hombres de gris están al acecho. Más vale aprender a reconocerlos y arrebatar el cigarro de su poder. Lo importante es darle un lugar a lo fantástico y seguir al conejo blanco a través del universo. 

Mi cuerpo creció, el tiempo pasó y a mi alrededor las cosas cambiaron un poco. Necesité encontrar la magia para subsistir a diario en otros lugares diferentes a los juguetes y a mis referentes de la infancia. Me costó y lo conseguí. La encontré de nuevo en seres aún más fantásticos a los que conocí cando era niño. Espejos de mi alma. Portadores de la temible verdad y la mano tendida ¿Los quieren conocer?... sólo den click en el vídeo...
El batichico.


-Esta canción y este post está dedicado a...- 

La imagen de arriba la tomé de aquí.

jueves, abril 28, 2011

"25 años después..."


Desde que supe que era la hemofilia me considero un ser empático. En mi interacción con hermanos de sangre que viven en otros países, que hablan otras lenguas y tienen hábitos diferentes a los míos descubrí que de la piel para dentro sentimos lo mismo. Que sentí un sangrado en el tobillo como lo sintió mi hermano Jorge en Perú, que el sangrado en mi cabeza me generó el mismo miedo que sintió Gabriel en Canadá y que a cuando era niño tuve la misma zozobra que Robin en Mölndal.

Por estos días el tratamiento me hizo ver Chernobyl con otros ojos. Con una sensación diferente. Con un malestar en el cuerpo que me conectó con los relatos de esas personas que desarrollaron enfermedades raras y que requieren de tratamientos dolorosos. 

Espero el malestar con la aplicación de cada "medicina" en una fecha señalada. Antes me preparo. Busco esos elementos que me conectan con todo aquello que dibuja una sonrisa y me lo llevo a la cama. Después viene la aguja, el veneno para hadas, los analgésicos y las ganas de dormir mucho para pasar el rato. En menos de una semana ya estoy bien. 
No sé como será en Chernobyl, pero algo me dice que están desayunando, almorzando, cenando y mecateando veneno a diario. Me imagino que desearan despertar de su realidad, hacer su día sin preocuparse por la radiación en el ambiente y queriendo olvidar el vecino que ya perdió su forma humana. 

Cuando era niño amaba ver al Capitán Planeta. Recuerdo que tenía un villano detestable, Duke Nukem,  cuyos crímenes ecológicos realizaba con la radioactividad. Al final del capítulo cuando la fechoría era detenida y el malvado era enviado a pagar sus males, los planetarios limpiaban la zona afectada con agua, daban un consejo y me generaban la seguridad de que el mundo era un lugar mejor. Que el daño radioactivo pasaba.
Con 28 años y viendo los reportajes sobre Chernobyl aun fantaseo con la solución que daban mis héroes. Veo que llueve, que cae nieve, que los años pasan, la vegetación regresa y la radioactividad no pasa. Que las consecuencias han seguido. Que siguen. Que la gente se continua envenenando, que los niños nacen y crecen condenados a una realidad que ningún ser vivo merece habitar.

"Dios no comete errores". El hombre sí. No confío en el hombre. Confío en mi. Sólo me esfuerzo por ser el cambio que quiero ver en el mundo. No lo esperaré de los demás. No propongo ser el salvador del lugar. A veces ni siquiera puedo con mi propia vida. Sólo soy un hombre y aunque mis acciones son pequeñas confío en que tendrán repercusión. 
Con otros ojos reconozco que me duele Chernobyl. Algo me inventaré para sus niños. Es una promesa literal y literaria. Una de esas que amo cumplir. 

El Batichico.

-A los sobrevivientes y a quienes no somos simples espectadores-


El vídeo lo recibí gracias a Greenpeace Colombia


miércoles, abril 27, 2011

day 14 - a song that no one would expect you to love

Viernes. Y después del impacto la rabia me consumió. Saltó sobre mi, me abrazó, me mordió el cuello y con su aliento febril me contaminó.
Era un sólo ser, como hulk. Sólo rabia. Odio como nunca antes lo sentí. Odio con quien no me cuidó, conmigo mismo por haber amado quizás de más y obvio, con quien se metió. 

Estaba solo en un turno que iba hasta las 10 de la noche. Estaba solo en la oficina con cientos de demonios que se agruparon a mi alrededor para gritarme cualquier cantidad de afirmaciones. De pronto me paré. Creo que le hice caso a alguno y elegí saltar al vacío de la noche. Nadie escuchó mi grito.

Caí sobre una silla con otra ropa, con otro aire, otro semblante. Miré mi celular. Era lunes a las 4 de la tarde. Estaba en la sala de espera de mi hematólogo. Cuando yo lo callo, mi hemofilia lo grita. Algo me dolió. Un pequeño sangrado interno. Pensé que era en el corazón pero lo descarté pronto, el corazón no queda en el brazo.

El celular sonó entre mis dedos. Contesté. Me pidió que nos viéramos en la noche. Colgué. Sin emoción entré al consultorio. Salí. Fui a casa. Dije, no voy a volver, no voy a sentir, no voy a pensar

Un par de horas después llegué al parque de las reconciliaciones. Ya con vos. Te vi y todo cambio, no pude negarme a tu mirada. No entendí. Se me derrumbó la armadura que había construido sobre mi. La rabia, la indignación, los demonios se fueron. Me encontré con esos ojos color miel y me perdí. Será de Dios que sea tuyo hasta el final. Será que al fin ¿tu corazón se despertó?

La noche era oscura. No supe en qué momento nos quedamos solos. Te vi y todo cambió. En silencio y entre negociaciones te pedí que si era la última vez que nos sentábamos en esa banca, no dejaras de mirarme. Mírame así, que en ese brillo puedo ver toda la fuerza de tu amor. 

Ahora sí estaba confundido. Quedé en cero. Mente en blanco y corazón a merced del ser al que amo. No sé si deba perdonar. No sé si deba regresar para perderte una vez más ¿Sera que al fin me ames de verdad? Me arriesgué. Confié de nuevo en esa sonrisa, en la historia que encerraba ese cuerpo con pelo rubio y dije que sí. 

Nuestra historia continuó. Evolucionamos de la mano y sentados en la banca de ese solitario parque. Perdonar es divino. Amar a alguien con mil defectos y que lo amen a uno con tres mil defectos lo es aún más. 

Nadie se esperaría a que ame esta canción por la simple razón de que muchas personas no la conocen. Bueno, al menos en este lado del mundo donde me muevo. La elegí para este día por un sólo motivo: liberación. La tenía pendiente en el tintero, atascada entre la piel del pecho y la de la espalda, en algún lugar entre mis huesos, la sangre y los triceratops. Amo esta canción por la historia que compromete, por el momento en que mi corazón volvió a su lugar. Desde que salí de casa rumbo al parque no paró de sonar en mi cabeza. Resonó en mis tripas. Me ayudó a elegir con la sabiduría del instinto y gané . Vivo agradecido con ella. 

Yo creo que fue del gran Amor. Será mejor... ya no te alejes no digas adiós. No te conviene alejarte. Tampoco estoy hecho para apartarme de tu lado ni para decirte adiós. El Batichico.

lunes, abril 25, 2011

day 13 - a song that is a guilty pleasure

Había un momento en la tarde, después de las 5pm cuando el tiempo parecía detenerse.
A merced del implacable calor de la ciudad, y en un punto donde el viento no corría pedíamos pandebonos, empanadas y coca cola a domicilio. 
El pedido llegaba. Las plumas blancas se iban. Algunos miembros de mi equipo quedábamos en una oficina con computadores y muchas ganas de un pequeño descanso. 
Coincidíamos en espacios en torno a la comida y al youtube, y cada uno hacía su lista de clásicos a interpretar... se abría el karaoke.

Este no era un karaoke cualquiera. Era uno especial. Las canciones elegidas tenían un peso, un significado. Resultaban ser liberadoras y se interpretaban a yugular abierta.
La lista iba desde bandas sonoras de películas de disney, pasando por los grandes clásicos del rock anglo y en español, hasta Rafaela Carrá y Pimpinela. Parecíamos los de Glee. Todo lo cantábamos, incluso llevábamos esta banda sonora a otros espacios diferentes. 

Esta canción era una de las más sonadas. En el video que presento se ve una interpretación muy cercana a la que le dábamos. Me genera un placer culposo porque ella guarda el secreto de lo que hacíamos en nuestra cofradía cuando la Sra. DeVil ya no estaba ahí. 
Era un compartir. Un espacio de liberación entre tanto que nos tocaba a diario. Con ella reímos, dedicamos, soñamos, planeamos, reímos mucho más y compartimos. Esta canción me hace sonreír al recordar todo lo vivido ¡Extraño a mi gente! 
El Batichico.


-Post dedicado a mis compañer@s, con quienes "no había talento pero sí pasión por el canto""-
-106-


day 12 - a song from a band you hate

No me nace publicar un vídeo de una banda o Mariah Carey que deteste. 


Me propusieron varios nombres: Panda, Justin-no-sé-quién, Hotel no-sé-qué, entre otros que no tengo ni idea de quien son.


Me quedé con un grupo ganador en mi hall de la infamia: Miranda. ¿Y su canción?, cualquiera. Para mi todas son malas. Busquen una al azar en youtube. Esa seguro me desagrada. 
Guacala.
x

day 11 - a song from your favorite band

De mi banda favorita, la que no me pierdo de la bailada en los conciertos.
Del álbum "Oye", donde sonó "Complemento" traigo esta canción. Tiene buena energía. 

No suelo cohibirme de hacer lo que quiero. Soy de los que dice que si te amo, y me amás, no veo la necesidad de torturarnos deseándonos en silencio. La vida es demasiado corta y frágil como para vivirla a través del orgullo. Soy quien cree que mis ojos y mi boca no me sirven si no te miro y te beso con locura. Con el orgullo me limpio el jopo. 

Este fin de semana lo viví. Peleamos. Minutos después ya nos propusimos hacer las paces. Y ya ven, lo mejor de las peleas son las reconciliaciones. 


"si nos queremos, si nos buscamos,
nos apoyamos
y nos comprendemos.
Si nos deseamos,
nos atraemos,
nos acompañamos,
nos necesitamos...
hagamos las paces, seremos capaces
tenemos las frases, abajo disfraces
de rodillas y en trance te ruego no lo aplaces, 
hagamos las paces, deja que te abrace.
Hagamos las paces, hágamoslas ya
que el orgullo ruede por el tobogán...
hagamos las paces, hágamoslas ya,
que curamos esta y la otra realidad."


Y a vos, mi querido lector, te invito a curar esta y la otra realidad. 
El Batichico.




viernes, abril 22, 2011

day 10 - a song that makes you fall asleep


Esta canción no me produce sueño. Me pone a soñar. 
No conocía esta versión. Si la original me gustaba, esta me encantó. Hace parte del show del  Cirque du Soleil basado en la música de Elvis Presley.

No sé por qué cada vez que la escucho en mis audífonos mientras espero a morfeo, termino sentado en la luna junto a mi amorcito mientras dos enamorados hacen acrobacias al frente de nosotros, sobre una guitarra que flota en el cielo de la noche. Es una fantasía recurrente y sólo la vivo bajo el influjo de la melodía de esta canción.

Por esta noche me retiro. Tengo una cita en la luna.
El Batichico. 



day 09 - a song that you can dance to


De todo el grupo con el que íbamos a salir esa noche terminamos sólo los dos. Cada uno aferrado a una ventanilla del taxi, sin dirigirnos la mirada. 
-No querés salir conmigo ¿verdad?- me peguntó. 

Y sin querer llegamos a nuestro amado Desván. Nos sentamos en una mesa del jardín, junto al muro de la calle. Pedimos una botella de vodka y elegimos hacernos el buen ambiente.
La noche se rompió. El mal ambiente también. Pasó un vendedor de caleidoscopios, le compré uno y se lo di a mi hermosa compañera. Intercambio de símbolos ¿Qué significa el caleidoscopio? esa noche nació Lady Metal Moon con sus alas de mariposa de metal reflectivo y pesado. 

Bailamos. Cantamos. Y entre tanto esta canción. 
Nos paramos de la mesa. Fuimos a la pista. Bailamos sin quitarnos la mirada de encima. De pronto y sin darnos cuenta tuvimos más espacio para movernos en la pista. Bailamos. Sólo la música y nosotros. Los demás bailarines desaparecieron  de nuestro lado. Bailamos...
Y al terminar un abrazo. Miramos a nuestro alrededor. Encontramos que las demás personas habían hecho un círculo y que nos dejaron en el centro. Todos nos miraban. 

Bailaría esta canción una y mil veces más con mi querida LMM. 

Y así es como encontré la manera de no extrañarte,
¿Bailamos?
El Batichico.

day 08 - a song that you know all the words




Y aprendí que es en los peores momentos cuando encuentro a los mejores aliados y a los motores más potentes para mi vida. Uno de estos últimos es esta canción. 
La encontré cuando buscaba el sentido de muchas cosas. Y como algo pequeño y sencillo, llegó llena de buena vibra. 


De mi grupo favorito, mi canción favorita,
El Batichico.


day 07 - a song that reminds you of a certain event

"Yo creo que he visto unos ojos como los que he pintado en esta leyenda. No sé si en sueños, pero yo los he visto. De seguro no los podré describir tal cuales ellos eran: luminosos, transparentes como las gotas de la lluvia que se resbalan sobre las hojas de los árboles después de una tempestad de verano. De todos modos, cuento con la imaginación de mis lectores para hacerme comprender en este que pudiéramos llamar boceto de un cuadro que pintaré algún día." 
Gustavo Adolfo Bécquer



Mi vida en la universidad transcurría con total calma. Mis angustias estaban reducidas a las entregas de los trabajos, el estudio para los exámenes y la preparación de las clases. Mi vida era la de un tipo tranquilo. 

Sucedió en mi segundo semestre. Un concierto de Santa Sangre sucedía en el teatrino de la universidad mientras mi grupo de trabajo y yo nos dedicábamos a la elaboración de un cartel. Por un momento me quedé solo en las mesas de estudio, de espaldas al concierto. Bueno, ni tan solo. A un par de mesas de la mía una pareja. Un tipo X con cara de ñoño y junto a él, los ojos de mi vida. El golpe fue instantáneo. Me tambaleé. Eran verdes, enormes, brillantes, envolventes, febriles. Criptonita pura y yo un Superman rendido a su radiación. 

No sé en qué terminó el cartel en el que trabajaba. Me perdí en esos ojazos. Desde ese momento mi vida en la universidad se partió en dos, adquirió un nuevo propósito de color verde esmeralda. En la cafetería, en la biblioteca, en los corredores, en el bus, en cada lugar que tropezaba con ellos mis rodillas flaqueaban, mi frente sudaba frío, mis manos temblaban, mi mente se ponía en blanco. Era sólo yo y esos ojos frente a mi. 

Con tanta miradera desperté su curiosidad. Parecíamos niños. Si nos teníamos cerca nos mirábamos con timidez. Si me miraba, yo volteaba hacia otro lado y cuando dejaba de mirarme, volvía a fijarme en esos ojos que ya no me apuntaban.
Como Perseo y Medusa a través de los reflejos de las puertas de vidrio y de los dispensadores de comida encontramos nuestros ángulos para sostenernos la mirada. Era algo loco. Era un secreto entre los dos. 

Durante años escribí sobre esos ojos. Soñé.  Escribí. Llené cuadernos, libretas, blogs. Semestre tras semestre supe en qué salones tenía clases, en qué horarios, a qué hora salía a almorzar, a que hora salía para su casa. Reconoció mi voz. Me divertía pasar por su lado y hablar. Ver su cabeza voltear hacia mi y detenerse al encontrarme. Reconoció mi risa. Sin pararme de la silla tocaba el cielo después de cada carcajada cuando voleaba hacia mí y sonreía. 

El tiempo nos arrinconaba a lo inevitable. El final de su carrera se acercaba al igual que el final de mi cordura. Necesitaba su nombre. Varios semestres después reuní valor, tomé aire y me lancé a hablarle. Me preguntó por qué me había demorado tanto en hacerlo. Como Amelie me derretí y formé un charco de mí en el suelo, a sus pies. 
Trabamos una extraña, extrañísima amistad. No tarde en decirle que me gustaba, que cada noche antes de dormir desde mi casa miraba por la ventana, le daba las buenas noches y le prometía que soñaría con sus ojos. Fui sincero y me cuidó. No usó mi cabeza como un revolver. Fui sincero. Me sonrió. Me dijo loco, me dijo que le había llevado magia a su vida y me agradeció. 

Por esos días mi amiga Lady Metal Moon suspiraba con esta canción y sin quererlo, me contagió de la emoción. Cuando menos lo pensé resulté con traga narcótica en la universidad. Mi vida cambió. 

Salió de la universidad mucho antes que yo. Salió y no nos despedimos. Tiempo y espacio no coincidieron para nuestro encuentro de despedida. 

Años después me reencontré con el objeto de mi deseo en un centro comercial. Mis rodillas flaquearon, mi frente sudó frío, mis manos temblaron, mi mente se puso en blanco. No me vio. Permanecí oculto. Como en los viejos tiempos, como un jaguar le seguí la pista procurando que no me notara. No he vuelto a ver unos ojos como esos. 
Me pregunto si te volveré a ver...

El Batichico. 

-Post dedicado a mis ojos de esmeralda-


jueves, abril 14, 2011

"Mientras esperaba el avión"

Escribía sentado en la sala de espera del aeropuerto con el computador en mis rodillas y los ojos en la pantalla.
De pronto un rugido en el corredor del fondo llamó mi atención. Por un extremo vi aparecer a la mujer cheetah. Corría con ferocidad zarpando a cuanto pobre desprevenido no lograba apartarse de su camino. Saltó sobre los hombros de un hombre y con sus pies torció su cuello. Soltó el cuerpo y continuó su carrera. La perdí de vista cuando abandonó el corredor grande para internarse en uno más pequeño.
La seguía la mujer maravilla. Volaba en la misma dirección ondeando su laso de la verdad. Lo arrojó. Vi como el laso se tensó y tiró de él, con la mujer cheetah atada del otro extremo. La capturada cayó de culo en el suelo a unos cuantos metros del hombre desnucado. La heroína aterrizó junto a la mujer cheetah y le dijo algo que no escuché. La cheetah rugió llena de ira. Después la mujer maravilla se disculpó con los presentes, habló con los policías que llegaron y custodió a la villana hasta la salida del corredor. 
Suspiré aliviado. Pudo ser Giganta, Dr. Poison, Vándalo Salvaje o Circe (con transformación en cerdo a los hombres incluida), en todo caso algo peor.
Regresé la atención a la pantalla. Escribí otro poco y al bajar un poco más la vista descubrí que alguien me estaba hablando por el chat. Me preguntó por qué no le respondía.
-No me lo vas a creer- le escribí.  

El Batichico.





day 06 - a song that reminds you of somewhere





Esto es para los que no lo conocen. Es para vos.
Esta canción me recuerda más que un sitio, el lugar donde está mi corazón. Mi casa.  
Mi departamento es un Valle. Algo así como el Valle encantado de Pie pequeño, pero más bonito. Cuando llego en avión veo como las cordilleras quedan atrás y le abren el paso a un valle que se extiende en el fondo. Lleno de verdes, cultivos, ríos y más verde. 

Esta es mi tierra bonita,
mi tierra preciosa,
mi Valle del Cauca. 

Mi Valle tiene diferentes pisos térmicos, diferentes climas. Desde mi ciudad se puede llegar en pocas horas al mar, a la montaña fría o a una reserva natural. Mi departamento huele a dulce. Si no me creen, pregúntenle a cualquier visitante. Mi Valle está lleno de sembrados de caña de azúcar con el que hacen toda clase de dulces... mi favorito: ¡El Manjar Blanco!

La variedad también se encuentra en su gente. Mientras te acercas más al centro de mi valle, en municipios como Buga, Tuluá, Palmira, te encontrarás con personas que hablan el "valluno" (dialecto de mi región) más marcado. Aquí nos voseamos con calidez. En el valle nos tratamos de "vos", y si se tiene una distancia se usa el "usted". Así, vos sos bienvenido. Si te quieren llamar te dicen "mirá ve", "oíme" y al final de las frases se empata con un sonoro "oís".
Si se enojan con vos te dicen un "vos si sos". Aquí no nos mareamos, nos ponemos "zurumbáticos".
Si te vas hacia el norte (hacia Restrepo, Trujillo, Cartago), encontrarás un acento valluno más fusionado con el paisa, aunque hay quienes lo nieguen. Esta zona es montañosa y cuenta con sembradíos de café. Y si te vas hacia el occidente, en Buenaventura, dónde está el mar y se pueden ver las ballenas, encontrarás la fusión con los dialectos afrocolombianos. 

Cada municipio tiene su encanto. En Buga, por ejemplo está el Milagroso. En Roldanillo el museo del Artista Ómar Rayo con sus laberintos geométricos. En Cartago las tejedoras de bordados, en La Unión los viñedos, el Museo de la Caña de Azucar en El Cerrito, en Ginebra el inigualable Sancocho de Gallina, en Sevilla el festival Sevijazz, en Yotoco la reserva natural, en Yumbo la capital industrial del Valle y muy cerca está mi sonado Mulaló con sus secretos negros¡En Toro consigo los mejores Cuaresmeros de Colombia! (receta aquí), en Darién el Lago Calima y las raíces de mi amigo Luis-O


Al centro Tuluá,
Buga que es miel
al norte Cartago y Obando
Buenaventura en el mar.

Cerca a Palmira: Florida
Amaime, El Cerrito
un pueblo andaluz. 
Pradera junto a Candelaria,
Ginebra, La Paila, El Dovio y Zarzal.

Sevilla, Cachimba, Restrepo,
Versalles, El Cairo, Guachín de Ceila
Roldanillo, Bugalagrande
Dagua, La Cumbre, Yotoco, El Salao

Por Yumbo se mete uno a Vijes,
cerca a la montaña está Toro y la Unión,
y cómo olvidar La Victoria, Darién, Caicedonia,
Anserma y Guacarí.


Estos son sólo algunos municipios. Volviendo un poco a la canción del día, me acerco a mi parte favorita:

Y entrando al sur por Jamundí:
Valle del Lilí dominando el plan...
Ay mi Cali.


No te imaginás lo que siento al escuchar/cantar esta parte. Ese "ay mi Cali" me sale de lo más profundo, entre un lamento cargado de nostalgia y la contemplación que mi tierra me inspira. Cali es mucho más que mi ciudad, es mi casa, y mi Valle el paraíso que la contiene. Lo que continua de mi sentir lo describe muy bien el resto de la canción...

Esta es mi tierra bonita
que embriaga mis sueños
con tantos parajes
y al desprevenido horizonte
en cualquier momento lo vuelve paisaje.

Esta es mi tierra bonita,
jardín que brotó de la naturaleza.
Riendo entre dos cordilleras
que celosas protegen mi tierra preciosa.

Y quedó oliendo a café,
quedó sabiendo a guarapo
con rico sabor de caña
el Cauca dejó la montaña.

Dando vida a mi tierra bonita,
dando nombre a mi tierra preciosa.
Que te abre el corazón,
que hoy se convierte en canción,
olvidando tu dolor,
coplasmando su verdor,
junto con los rayos del sol,
llamando a todos la atención.

Motiva mi inspiración,
esa mujer canela que das,
tal si fuera Santa Ana,
mi mujer vallecaucana.




Esta canción tiene algo particular: alguna vez leí que la escribió un extranjero que llegó a mi Valle y se quedó hasta el fin de sus días. Tenés que conocerlo, mi Valle es inspirador. Y si venís, no te olvidés que aquí tenés un anfitrión que te espera con los brazos y las puertas de mi casa abiertas,
El Batichico.
(aquí está la canción original, no dejen de escucharla)


-Para vos que sos de aquí-
-Y para vos, que invito a venir-




day 05 - a song that reminds you of someone


Esta canción no sólo me recuerda a una gran amiga, me recuerda también a mi amorcito y la transformación que tuvieron en cierta discoteca... al ritmo de esta canción.
¡Que noche!
El Batichico.




-A Lady Metal Moon y compañía- 



miércoles, abril 06, 2011

day 04 - a song that makes you sad


1 de Abril, día de su cumpleaños.
En el sueño lo encontré parado sobre la taza de un sanitario en medio de un baño en ruinas. Nada parecía importarle. Cantaba. Justo la parte en la que se refería a una despedida. A una partida. Tan feliz como despreocupado. Quizás más feliz. Yo era el confundido.
Le pregunté a qué se refería. Continuó cantando. Simulaba que se duchaba. La mirada al cielo.  Le pregunté una, dos, tres veces más. Él cantaba.
Tiré de su pantalón con fuerza. Casi le rogué. Le dije que me estaba asustando. Le pedí muchas veces que se bajara, le advertí que se haría daño. Él sonrió. Me respondió con su frescura habitual: -dejame cantar. Ya me acompañaste-
Lo solté. Sin querer hacerlo, entendí que era lo mejor. Le pregunté ¿y ahora qué hago?, me miró por única vez y me respondió: ¡es obvio!
Desperté pensando en él. Dije que a lo mejor soñé con él porque ese día era su cumpleaños...

Estuve intranquilo por el resto del día, pese a que lo pasé muy entretenido en Guatavita. Al llegar la noche comencé a buscar a mi amigo y me enteré que él ya no estaba aquí...
Muy, pero muy triste, El Batichico.








-Adiós Camilo compañero de mi vida,
allá en el cielo, Dios te bendiga-




"Si te ofendí cuando 
te gritaba en aquellos sueños,
por Dios te juro que no sabía
que habías muerto"

martes, abril 05, 2011

day 03 - a song that makes you happy

Esperé ansioso por este día. 
El sábado en la noche me enteré de una terrible noticia. Un viejo y querido amigo ya no estaba en este mundo. 
Caí en un descenso a lo más profundo de memoria y cuando llegué al fondo, la puerta del sótano donde guardaba cientos de recuerdos estalló. Imágenes, canciones, momentos, secretos saltaron por toda mi habitación y me inundaron. El dolor fue tremendo. Lloré horas enteras sin poder dormir. 
Sólo supe que mi amigo ya no estaba aquí. Escribí a su familia, pero por cuestiones horarias sólo me respondieron hasta el domingo en la noche. El sábado en la madrugada me desgarré hasta que sucedió algo hermoso...


De la nada, y cuando pensé que nadie más estaría en línea, una amiga (de hecho, quien me compartió este meme) con la que no hablaba desde hace algún tiempo me envió un mensaje con una dedicatoria:
"hay una canción que me hace  feliz y es porque cada vez que la escucho imagino que tu eres uno de esos tres pajaritos que me llena de vida y optimismo"
y con el mensaje, el vídeo que presento a continuación...





Fue una bendición para mí. 
La escuché,
sonreí,
continué llorando en mi habitación, 
Esta vez lloré lleno de una particular felicidad. 
Con la música comprendí que amigo ya no estaba aquí,
sentí que ahora estaba bien, que estaba mejor,
con la paz que tanto buscó en este mundo. 
Y que a pesar de todo...
Tengo miles de razones para ser feliz, y que
no debo preocuparme por nada, porque todo estará bien.
El Batichico.


-Post dedicado a Eliza-
-Y a quién me hace ser el hombre más feliz del universo-

"Tres pajaritos

se acercaron hasta mi puerta
cantando dulces canciones
de melodías puras y verdaderas,
Diciendo: "este es un mensaje para ti:"
Cantando: "No te preocupes por nada, porque cada cosita estará bien""
Bob Marley