sábado, agosto 18, 2012

"Heroes"




"Todos fuimos héroes alguna vez.
¿Te acuerdas cómo era? Sentirse poderoso, sin miedo, del lado de los buenos.
¿Dónde habrá quedado aquel traje?  Porqué es hora de ponérselo.
¡Volvamos a jugar a que el mundo nos necesita!"



Historias de un héroe... historias mías. 

*Alguna vez un tipo estaba siendo perseguido por la policía y como la puerta de mi casa estaba abierta, se entró. El prófugo fue hasta el patio, subió por una escalera hasta el techo y escapó. Mi familia no salía del asombro y mientras reaccionaban, yo, de cinco años, fui hasta el cuarto y me puse mi disfraz de Spiderman.
En la escena siguiente mi mamá me estaba bajando de la escalera por donde había escapado el señor y por donde esperaba alcanzarlo ¿Para detenerlo?. 

*Mientras esperábamos a que la artista subiera al escenario, en un concierto, hubo un alboroto delante de nosotros. Por cosas de la madre naturaleza alcancé a ver entre la multitud que se trataba de una polilla de gran tamaño que revoloteaba entre los impresionados. Salté hasta la fila donde se debatía la desesperada mariposa nocturna, la atrapé con mi chaqueta, elevé mis manos y cuando sentí que estaba aparte de la multitud la dejé escapar. Voló lejos. 
Di media vuelta para regresar a mi lugar y me encontré con los aplausos y la ovación de quienes presenciaron el rescate. No sé si fue la camiseta de Batman que tenía puesta lo que me hizo ver como un héroe.

*Hace poco acompañé a un amigo al Éxito de Chapinero. Tan pronto tomé un corredor, desde el otro lado un niño gritó: -¡BATMAN! y corrió hasta mí. Al llegar me dio la mano y me preguntó como estaba. Detrás del niño llegó la mamá disculpándose conmigo y diciéndole al niño: -Deja al señor que él no es Batman. 
El niño replicó y ésta vez señaló el logo que tenía en mi chaqueta, a lo que la mamá dijo sonriendo: -Sí, él es Batman.
Entonces la vi. Era la sonrisa de una niña curiosa que se asomó en el cuerpo de esa mujer y se permitió la fantasía. 
-¿Y tu mamá quien es?- pregunté al niño. 
-¿Mami, y tu quien eres?- preguntó el niño a su mamá. 
-La mujer Maravilla- respondió la señora sin chistar, luciendo una sonrisa cargada de luz. 

*Era una tarde gris, lluviosa, de esas que acompañan las malas noticias. Salía del consultorio del especialista con el alma aniquilada, roto. Me subí a una buseta que no tardó en llenarse. Yo iba sentado, abrazando mi maleta y haciendo cuentas de cuantas sesiones más tendría que enfrentar. Todo iba mal, iba para abajo cuando miré por la ventana y me encontré con la siguiente imagen,



Entonces sonreí, levanté la cabeza para seguir luchando y aquí estoy... valiente e invencible.  





"We can be Heroes,
just for one day"
David Bowie







1 comentario:

Kreya Ocampo Chiarella dijo...

Es bonito en su sencillez y me devuelve el aliento. El mejor regalo que puede existir.

Cuando tenia siete años me gustaba pensar que podía controlar el agua y también volar, siempre fui inquieta pero además era tanto mi entusiasmo que comencé a trepar los tapiales y tirarme de mi casa al patio de mis vecinos. Una tarde salte a lo de mi vecina Elsa y desde afuera pude ver que ella estaba en el suelo. Enseguida le avise a mis papas. Ella había sufrido un desmayo, se recuperó y cuando se entero de lo sucedido me buscaba todos los dias a mi casa para ir a su kiosco. Disfrutaba mucho sus historias sobre superhéroes.