lunes, octubre 22, 2012

Desollado


"...y a pesar de los años, las caritas llorosas y tristes me dan ganas de llorar a mí... las lágrimas de los demás duelen como cuando uno se raspa las rodillas corriendo a toda velocidad para ganarle al de "la lleva" y te frena el asfalto y la vergüenza con un golpe tan seco y sorpresivo... en ese momento la sonrisa que traías de triunfo, de fortuna y de inmortalidad... se cae de los labios y rueda por la calle como una tapita circular... emerge sin la protección de tu sonrisa un río... qué digo río... un torrente de lágrimas saladas como un mar.

a los cinco pensaba que la gente nacía sin piel y que por eso dolía tanto el dolor de los demás y que si uno era bueno, le crecía como a los doce... luego me dijo mi mejor amiga que a algunos les crece y a otros no y que todo es porque algunos nacimos con falta de vitamina I, I de indiferencia...

A los que no nos crece, andamos por el mundo como desollados, sin soportar las lágrimas propias ni las de los demás... todavía espero que me crezca la piel, mucho más en las mañanas frías de octubre, cuando te encuentras de frente con una lágrima en el rostro de alguien y te atraviesa el alma y llega más allá... nadie sabe hasta dónde pero duele y duele y duele sin que lo puedas evitar."

Por mi Maestra Sandra Liliana Londoño.


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