miércoles, mayo 22, 2013

"El misterio continúa..."



 A veces la siento con más fuerza, como en estos días.


Llovía. Era una tarde gris, especialmente triste. El jueves, después de salir de clase y camino al cementerio (a donde iba a despedir a un familiar) tomé la ruta de siempre, la que suelo tomar cuando atravieso la ciudad de sur a norte. Iba con la mirada en lo que veía a través de la ventana, y con una inquietud sin forma en mi cabeza.

Era una inquietud que no tenía nombre. La sentía. La sentía en el pecho, en la intuición, como cuando estoy a punto de encontrarme con alguien o algo. 


Finalmente pasé por un punto del camino y mi atención se detuvo a un lado de la carrilera del tren, justo en el lugar donde Ella fue encontrada. 

Miré a mis padres, que viajaban conmigo y les hice un par de preguntas para confirmar si ese era el lugar. Mamá lo señaló y dijo que sí, que ese era. 


Y lo que no tenía nombre ni forma lo tomó en ese instante... 

La mujer de la brújula me había dicho el martes anterior que yo tendría el liderazgo de un grupo muy especial, un grupo que me marcaría antes de mi viaje, y que si prestaba atención, encontraría muchas pistas en estas personas. 
Sobre esto, hace un mes y algo empecé a dar clases a un grupo de una organización. Gran parte de estas personas se encargan de realizar... el último trabajo que Ella tuvo, precisamente. 
En ese taxi, camino al cementerio y en compañía de mi familia empecé a llorar. Lloré de alegría al darme cuenta de que una vez estaba bien puesto en mi camino, en un camino en el que Ella ha intervenido en lo más importante. 


"Volé alrededor de la luna con ella, 

le pedí que nunca se fuera 
y ella respondió 
"mi amor siempre estará cuidándote". 

Y la dejé volar 
y mis ojos todavía, algunas veces, lloran hasta doler, 
pero sólo yo sabía 
que así tenía que ser, 
que así tenía que ser." 


Lo veo de esta forma. Ella me amó. Me amó y me siguió frecuentando. Me siguió apretando los cachetes y volvió a nombrarme como sólo ella lo hizo. 

Hoy la siento con agradecimiento, más que nunca. La siento en el recuerdo, en cada paso que doy, en cada lugar, en las palabras, en el chocolate y las chocolatinas, la siento en mi felicidad, en la brisa de la tarde, en las aves, en los colores que usaba en sus vestidos, la siento en los besos, en mis mejillas, en mi sonrisa, la siento en cada parte, la llevo en todo el cuerpo. 
Con mi corazón leo sus señales, las mismas que sigo cuando me siento perdido, cuando no sé que hacer, cuando deseo que alguien me ame, cuando busco mi amor propio. Su recuerdo me dice que estoy bien, que nada me falta, que estoy en mi camino y cumpliendo con la cita que tengo con mi destino. 


Su amor sigue cuidándome. Ella sigue dándome lo que tuvo. Y para mi lo más hermoso es recordarla y llevarla en mi memoria con todo mi amor, como ella se lo merece. 

El amor, éste amor, es demasiado grande como para entenderlo, por eso elijo sentirlo, vivirlo y dejarme guiar como lo he hecho todo este tiempo. 


Lo que vivo ahora es real, es un milagro, y no tengo por qué sentirme mal. Sólo siento agradecimiento y amor por Ella.

Ahora soy Clown y llevo felicidad a quienes más lo necesitan.
Soy Psicólogo, soy enanito y "reparador de sueños", 
Soy escritor y llego con mis palabras a lugares que nunca imaginé que llegaría. Soy un autor muy agradecido con los mensajes de mis lectores. 
Soy Valiente conmigo mismo,
Soy rebelde, lector, Guardián,
Soy Niño, Wilde, Rilke, Dahl, Pinkola, Ende, Pombo y todo lo que he leído, 
soy el hombre, el "Modelo Alfabético" que espero encontrar en el otro. 
Soy amante, no de la manera promiscua que la sociedad -materialista- considera, sino de la manera romántica. Soy un manojo de películas, historias y novelas clásicas románticas. Soy tierno, consentidor, soy atento, soy responsable, soy de los que susurra, de los que canta, soy detallista, memorioso, cuidadoso, soy de los que esta dispuesto a hacer “a alguien tan feliz, como me gustaría ser". 
Doy el amor que quiero recibir
Soy el amor que quiero ver en el mundo. 


Estoy en el mejor momento de mi vida. 

Soy quien soy por mi historia con Ella, soy quien soy por su memoria. 
En este momento la vivo, y cuando la pienso llego a la conclusión de que a ella le gustaría verme feliz. El misterio de la libélula sigue y continúo atento a sus pistas, porque sé que está escrito que voy a ser feliz.  



Por el honor de su amor, 

a Ella una y mil veces

con todo mi agradecimiento. 





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