viernes, junio 23, 2017

"you little wonder little wonder you"

Tú Pequeña Maravilla.
Tú, Pequeña Maravilla.
Tú Pequeña, Maravilla.
Tú, Pequeña, Maravilla.
Tú.
Pequeña.
Maravilla.

jueves, junio 08, 2017

"Hades y Perséfone: la llegada"


La llegada. 

Me hace dejar el casco de Hades a un lado y renunciar a la invisibilidad.
Si me encontró, me obliga a preguntarme si vale la pena seguir en la sombra, a oscuras...
Entonces sonrío, dejo que el casco se deslice por un lado hasta que lo pierdo de vista. 

Será cosa del aire, de Venus o tal vez de la luna.
Todos mis esfuerzos por no ser visto, cayeron.
Quedo entonces expuesto en el borde de la cama.
Entra y me ve, vestido de letras y completamente visible. 
Entonces me lee... me pregunta... me ubica... pregunta de nuevo... me reconoce.

Yo me quedo plantado en el borde de mi reino
y empiezo a sacar viejos escritos 
con la esperanza de que nos encontremos en alguno. 

Si nos encontramos o yo, ya no importa.
Me parece que se ha quedado.
Me parece que me he quedado.
Saluda cada mañana y se despide cada noche.
Insiste en volver en su camino hacia mí. 
Insisto en que vuelva hacia mí. 
El casco cayó por un lado de la cama, el miedo no del todo.

Llega sin hambre.
Lo hace con frescura, libertad y gracia.
Llega si preguntar qué tengo para ofrecer.
Entiendo que quiere quedarse por algo más...
entonces reconozco que trae su propia profundidad 
y que puede compartirla con la mía.

Llega sin hambre y no comerá granada.
Sonrío al darme cuenta de que está conmigo porque así lo desea.  
Reconozco que me ha traído paz, y que pone frutos, flores y hojas en sus palabras.
Le digo que aquí todo es profundo:
Todo tiene un significado de mil modos.  
Aquí todo se transforma, como dice la canción,
que en este reino no hay dos días iguales,
y que si se queda, se atiene a lo que la transformación
tenga para nosotros.

Trae calor, más preguntas y reflejos de estrellas que desde aquí no veía.
Me veo entonces en la espera de su llegada.
Me veo entonces esperando por ese poco de vida que me trae. 
En la superficie espero, 
y que la profundidad aguarde.
Desde el borde de la cama sigo esperando
No hace falta nada más, 
solo su llegada,
y su sonrisa.

Entonces me quedo con su visita y paso a ignorar al miedo.  
Al miedo ya lo he escuchado mucho tiempo,
elijo escuchar nuevas historias...
...y me hago a un lado,
genero un nuevo espacio,
y con mi mano hago un gesto suave sobre la cama.
Le digo así que puede quedarse por el tiempo que quiera.
Que tengo historias que le quiero contar,
y que sé, que también trae historias
que muero por escuchar.

***
B!